Es un tema muy poco original para esta época del año. Estoy cansada, reventada. Y un fin de semana no me alcanza para reponerme. Hoy me leventé como si fuera viernes, de hecho no sabía qué día era, durante algunos segundos no supe si debía levantarme para ir a trabajar, para mandar a mi hijo a la escuela, si era sábado y me podía quedar en la cama... no supe hasta que sonó el despertardor. Y era lunes no más.
Sólo pienso que este fin de semana es largo y que el lunes que viene, a esta hora, voy a estar durmiendo.
Y también pienso que después de este, sólo quedan tres lunes y se termina el ciclo lectivo. Maravilloso.
Y hay otra cosa buena, hace algunos días que estoy casi sin hambre. No sé si es una consecuencia del cansancio, un cambio hormonal, una señal apocalíptica o qué, pero ando sin hambre. A la noche, me estoy yendo a dormir sin cenar y por la mañana me tomo el desayuno habitual, no me como un caballo que sería lo esperable en mí. No sé... no voy a hacer mucha alaraca, a ver si me doy cuenta y empiezo a comer desaforadamente otra vez.
Las, dejo, me voy a "dar clases". ¡Buen lunes para todas!