Todos la recordarán en esta película, mi preferida del mundo, en la que se la ve más gorda.
Y después quedó así, divina.
Mi top five de sus películas sería:
El casamiento de Muriel. La amo, marcó mi adolescencia y mis primeros años en la adultez. La veo cada vez que tengo la oportunidad, me sé los diálogos de memoria. Según mi estado de ánimo me muero de risa o lloro como desgraciada. Después de verla, ABBA es mi banda de cabacera y si me ponés Dancing Queen, me emociono.
Pequeña Miss Sunshine. La amo. La veo cada vez que puedo. Me sé los diálogos de memoria. ¿Vieron la escena donde sirve el almuerzo? ¿Vieron cómo come el helado? Me vieron, entonces. Y la escena donde toda la familia baila con la nena sobre el escenario me hace llorar a mares.
Las horas. ¿No les pasa que quisieran tatuar su vida con una película? A mí me pasa con ésta. Además amo a todas esas mujeres (a Nicole Kidman la amo menos, pero con esa nariz me conquista).
The Velvete Goldmine. Su participación es pequeña, pero la película no tiene desperdicio. Y los pibes tampoco.
En sus zapatos. Me gusta muchísimo, un poco tipificados los personajes, pero a Toni le perdono cualquier cosa.
Sexto sentido. Mención especial para esta película, porque además de Toni, sale él, The Bruce ( a quien le dedicaré un post aparte y muchas otras cosas).
Hace un tiempo están dando Unite States of Tara, una serie genial que ya va por la cuarta temporada. No les cuento nada, si tienen la posibilidad, véanla.
Nada que ver el post, pero me copó hacerlo.
Besos a todas y uno especial a Toni, por si lées este blog.

