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viernes, 11 de noviembre de 2011

Lento bajaba el río...

Dice la poesía de Alfredo Bufano. Y la uso para mí. Fui al control y peso 97,000. 500 gramos menos. Está bueno, no me quejo (bah, sí, sí me quejo), pero no llegué a los 96 que era mi plan. Viene lenta la cosa.
La doctora me dio un sermón (otra vez) sobre los riesgos de la obesidad y me mandó al flebólogo porque me están doliendo las piernas y se empiezan a notar unas venitas en los muslos. Me mandó a caminar TODOS LOS DÍAS y me quiere ver todas las semanas, no cada quince días. Se dio cuenta que soy hija del rigor.
Puta, tenía pensado escribir otra cosa, algo para celebrar los 96. La semana que viene será.
Gracias a todos por la buena onda y que tengan un bonito fin de semana.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Con el ánimo por el piso

Alegría. Este fin de semana estuve en la posición que claramente ilustra la siguiente fotografía:


La madre rodeada de chanchospajaritos
Así estuvimos todo el tiempo. Mentira, nos levantamos algunas veces para ir al baño y cambiar el DVD. Y el domindo a la mañana acompañamos a F a su partido de básquet. Nada más, sin reuniones sociales ni salidas ni grandes bacanales como a las que estamos acostumbrados. Fue realmente muy bueno, energizante.
Una buena manera de juntar energía para enfrentar esta semana que es larguísima, dura hasta el viernes.
Besos a todos y que tengan un buen lunes.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Viernes con atún

Esta semana fue larguísima, entre el lunes y hoy pasaron como quince días. Mucho trámite, muchas evaluaciones para corregir, mucha ropa para lavar y planchar. A esta altura del año, lo cotidiano se vuelve trágico, como debería decir la canción.
Por eso este fin de semana, en el que no tengo ningún compromiso social, ni juntada con familia o amigos, voy a tratar de descansar,  dejar que las cosas se acomoden solas, que todo ¿fluya? ¿así se usa este término? Lo veo escrito en tantos textos y en contextos tan disímiles, que siempre dudo sobre cómo usarlo. Lo que sea. Por lo pronto quiero compartirles una receta que hice el jueves y que mi familia pidió que sea repetida prontamente, y como no tengo ganas de pensar, seguro la hago mañana. Ahí vamos, tac, tac, tac:
Fideos con atún y verduritas
Ingredientes:
·         1 cucharada de aceite de oliva
·         2 cebollas medianas
·         2 zanahorias medianas
·         ½ pimiento verde
·         ½ pimiento rojo
·         1 tomate grande
·         2 latas de atún al natural
·         200 gr. de fideos cortos secos
·         Sal, pimienta, orégano
Preparación:
1. Rehogar en el aceite la cebolla y el pimiento cortados chiquitos y la zanahoria rallada. Los puristas de los créditos harían este paso con rocío vegetal, pero a mí se me acabó hace como quine días y todavía no voy a reponerlo.
2. Agregar el tomate pelado. Yo le dejo las semillas, porque le digo sí a todas las semillas. Condimentar (cuidado con la sal, porque después vamos a poner el atún que ya tiene sal). Dejar cocinar unos 15 minutos.
3. Agregar las dos latas de atún (sólo el atún, las latas no, cuac). Cocinar unos minutos, rectificar la sazón (siempre quise decirlo) y reservar (otra).
4. Hervir los fideos al dente. Yo los como al dente no porque me haga la más chef, si no porque si están  al dente cuesta para que digerirlos o algo así que me explicó la nutricionista. Las flacas afortunadas, le pueden poner queso
5. Acompañar con ensalada de lechuga

 

 
Análisis de la foto: la proporción de fideos y de ensalada debería ser exactamente al revés. Creo que descubrí el misterio de mi gordura.
Besos y buen fin de semana para todos

viernes, 28 de octubre de 2011

Sí, sí, sí

97, 500. 200 gramos menos. Un pequeño saltito de alegría. Y la certeza de que sí, sí voy a poder con estos kilos de más, sí voy a poder con la dieta, sí voy a poder con el ejercicio, con la comida, con la ropa, con la vida.
Otro sí importante en mi vida, cumple hoy cinco años. El 28 de octubre de 2006 me casé. Después de seis años de estar juntos y cuando F ya tenía cuatro años largos nos casamos. Fue una ceremonia civil preciosa, un almuerzo primaveral, una fiesta que duró hasta el otro día. Fuimos muy felices organizando nuestro casamiento y más felices fuimos mientras duró la fiesta, la música, la familia, los amigos, la primavera. Ambos, mi marido y yo, coincidimos que ha sido el mejor casamiento del mundo. Debería entrar el libro de los récords.
 (Me animé y puse una foto)


Les dejo el video de la canción que usamos para bailar juntos antes del vals. Fue una sorpresa que mi marido me dio ese día feliz:
http://www.youtube.com/watch?v=xda0u-VpPNM 
Y después del vals, bailamos esto,
http://www.youtube.com/watch?v=5NJcqKD_x6I 
Y esto,
http://www.youtube.com/watch?v=eyouyG4Gh4o 
Y después gozamos a lo loco con esto,
http://www.youtube.com/watch?v=xFrGuyw1V8s&ob=av3e
Y con esto entramos en éxtasis,
http://www.youtube.com/watch?v=x34icYC8zA0&ob=av2e 

Finalmente, el sí más importante. El que le digo a él todos los días, el que le digo a mis hijos, a mí misma, el que le digo a la felicidad cuando quiere entrar a mi casa.
Besos y buen fin de samana para todos.

viernes, 21 de octubre de 2011

Hijo, caminata y cierre de campaña

Haciendo caso a algunos de sus comentarios, ayer, hacia el atardecer, salí a caminar por la ciudad con mi niño. Me divierto mucho con él porque dice cosas chistosas y utiliza palabras como "planteo", "concepto" o  "contextualizar" en cualquier momento y sin sentido. Además, F tiene mucha información desordenada que toma de cuaquier lugar  y la va acomadando en su discurso como le parece, podría hacer un show de standup sin problema.
Durante la caminata, que duró una hora y media aproximadamente, nos cuzamos con varios actos de cierre de campaña, en la plaza, enfrente de la municipalidad, en e salón de la Sociedad Española, etc. Vimos muchos chicos jóvenes (algunos ex aumnos) repartiendo listas y panfletos, autos y camionetas con las consignas de los candidatos, vecinos con remeras de los distintos partidos, parlantes con jingles y canciones. Todos juntos, todos contentos. F preguntó sobre absolutamente todo y, creo, entendió más o menos cómo funciona la democracia, esto de elegir representantes, de informarse, conocer, pensar y optar. Mientras le explicaba, iba repasando y me parece que yo también lo estoy entendiendo.
Me gusta mucho ir a votar, me gusta ser ciudadana. Tengo ganas de que llegue el domingo porque tengo este voto muy pensado, he estado atenta a todos los spots publcitarios, a los debates, a las entrevistas. Voy a cotar boleta a lo loco, un partido distinto por categoría. Un voto DIY.
Con respecto al plan, las cosas vuelven a encaminarse, estoy respetando horarios, calidad de los alimentos y, sobre todo, porciones. Y pienso continuar con las caminatas todos los días. Veremos qué pasa.
Bueno gente, me voy a dar clases, me toca toda una mañana analizando Oraciones Complejas Coodinadas, divertidísimo (en realidad, a mí me encanta, pero estoy muy sola en eso). ¡Buen fin de semana para todos!

viernes, 23 de septiembre de 2011

Fin de semana liviano

Primero quiero agradecer a todos sus palabras de apoyo y buena onda. Nunca imaginé que la comunidad blogger fuese TAN generosa.
Por otro lado, este fin de semana no tengo ningún compromiso social que implique comilona. Eso está muy bien porque hace aproximadamente cinco meses que no puedo parar de tener cumpleaños, despedidas, bienvenidas, días de algo, festejos varios, almuerzos de trabajo, bautismos, aniversarios, juntadas con amigos que hace mucho que no vemos, etc. Es fantástico encontrarme con la gente que quiero y que me quiere, disfruto mucho de estas reuniones y mi familia también. Volvemos a casa felices, renovados para empezar una nueva semana de obligaciones. Pero, me cuesta mucho organizar reuniones que no impliquen banquetes dionisíacos. Todas las reuniones a las que asisto tienen su eje central en la comida: asado, pizza, pollo relleno, empanadas, tacos, pastas varias, locro, pernil de cerdo, helado, tortas y tartas varias, postres y productos de repostería son algunas de las comidas que hemos compartido últimamente. A eso podemos sumarle el vino, la cerveza, el champán, que siempre están presentes.
Si bien, el plan que estoy haciendo ahora comprende esta situación y me deja el fin de semana libre, resulta demasiado consumo de calorías, grasas e hidratos como para que la dieta se mantenga exitosamente. Obviamente que yo me cuido y no como todo lo que quisiera, trato de elegir sólo algunas comidas y comer prociones razonbles.
Por suerte, este fin de semana vamos a estar en casa, sólo los cuatro, y me he propuesto continuar con el plan como si fuera un día laboral. Mi marido se suma gustoso porque él también necesita parar un poco con la vida de sibarita gourmet que estamos llevando. El menú para este fin de semana será el siguiente:
  • Desayunos y meriendas, seguirán como hasta ahora. No vamos a comprar ningún panificado ni voy a cocinar nada que contenga el eje del mal:  manteca+harina+azúcar.
  • Colaciones: fruta, fruta y más fruta.
  • Almuerzos: el sábado voy a cocinar un budín de espinaca light; el domingo vamos a comer pechugas de pollo a la plancha con limón y romero y ensaladas frescas.
  • Cenas: rejuntes de la heladera que pueden ser verduras hervidas, ensaladas, omelete light. Nada muy elaborado, porque, además, en mi heladera siempre hay muy pocas cosas.
Vamos a completar el plan con caminatas y visitas al predio donde las escuelas de mi pueblo están festejando la semana del estudiante. Va a estar frío por acá, así que tenemos una pila de películas para ver. 
Tengo ganas de que empiece ya este fin de semana liviano y que sea bueno para todos.