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jueves, 12 de enero de 2012

Crecer II

La familia cachetes está terminando de almorzar. Han comido una pechuga de pollo hervida con ensaladas. Madre-Niña busca entre los restos y saca, satisfecha, el huesito de la suerte.


Madre-Niña: (Blandiendo el huesito cual espada mágica) Fausto, Fausto, mirá, el huesito de la suerte, vení  que pedimos un deseo.
Niñogrande: (Mira con ¿pena? ¿hartazgo? ¿embole?) No mamá, yo ya no creo en esa suerte.
Madre-Niña: (Con puchero) ¿No?
Niñogrande: (Repentinamente más grande) No, yo ahora creo más en la suerte de que te cague un pájaro.
Madre-Niña: Entonces vos, papá.


La escena cuncluye cuando el marido resignado pide un deseo y tira del huesito con cuidado para que el pedazo más grande le toque a Madre-Niña, si no esto no se acababa más.






Repito, crecer me duele.


Besos y buen jueves.

lunes, 2 de enero de 2012

Crecer

Íbamos juntos en el auto y teníamos una conversación familiar.

Hijo de 10 años : Ya sé que Papá Noel son los padres.
Madre al borde del llanto: Ah... sí...
Padre malo: ¿Y los reyes?
Hijo de 10 años: También. No existen.
Madre al borde del llanto: Ah... Ah... ¿Y el ratón Pérez?
Hijo de 10 años: ¡No! ¿Cómo? ¡Qué truchos qué son!
Padre malo: ¿Qué hacés? ¿Cómo le decís eso el niño?
Madre al borde del llanto: Pero... pero... buuuuaaaaaaaaaaaaaaaa...


Crecer es doloroso, par mí.

martes, 20 de diciembre de 2011

Menú navideño

El veinticuatro la pasamos siempre con mi familia. No somos muchos, nosotros cuatro, mi mamá, mi hermano más grande, mi otro hermano, mi cuñada y el nene, mis abuelos, mi tío, mi tía y mis tres primos. Este año nos toca mi suegra. Somos diecisiete. Y la costumbre es hacer comida como para setecientos y comer hasta peder el conocimiento.
Gracias al dios del amor, este año la cosa va a ser distinta. Vamos a encargar pollo relleno y así nadie come mientras prepara (un mal que debo erradicar de mi vida ya), y cada familia lleva una ensalada. Yo voy a hecer una bien grande de lechuga mantecosa, rúcula y escarola. Nada más. Los demás hacen esas súper ensaladas con quesos y nueces y pasas y esas maravillas de la naturaleza, entonces me debo asegurar tener una versión menos calórica. Seguro que algo de lo otro voy a comer, pero he decidido que no voy a arruinar en dos días el trabajo de cuatro meses.
Con respecto al postre, somos gente de gustos simples: helado. Además siempre hacemos ensalada de frutas, pero me tiene un poco harta. Estaba pensando preparar una fuente de frutas frescas y cada uno elija qué comer, algo así:
Pero con sandía y sin canastos. Veremos.
Lo que también hemos decidido es no tener en la mesa es turrón, garrapiñada, mantecol (al que me someto sumisa cada vez que estamos juntos) y todas esas cosas. La bebida será vino tinto, cómo no, alguna gaseosa light y champán (a ese no renuncio ni a palos).
Espero cumplir con lo establecido y no morir ahogada en el mar de mayonesa que acompaña el vitel toné.


¿Qué les parece?¿Qué van a comer ustedes?

viernes, 16 de diciembre de 2011

Baila sin cesar

Primero, musicalicemos,


Hay mucho para celebrar. Primero, ayer llegó mi regalo del sorteo de Romina, una guirnalda con luces de Ikea:
Gracias Romina, nos encantó.
Segundo. Ayer fue el acto de fin de año de mi niño y le pusieron la banda de escolta:
Tercero. Fui al control: 94,700. Bajé 800 gramos y eso hace un total de 5,100 kilos. Sé que la dieta líquida de esta semana ayudó, pero estoy feliz feliz.
A una semana de comenzar mis vacaciones, felicidad total, bailemos sin cesar.


Que tengan el mejor fin de semana de año.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Cosas

Además de la gastroenteritis, esta semana sucedieron varias cosas que comparto con ustedes. A saber:
  • Como Fausto tuvo torneo de básquet todo el fin de semana, su cumpleaños se redujo a una pequeña reunión en casa con abuelas y tíos. La única preparación fue esta:
Pedimos pizza, la abuela trajo la torta, sólo puse el mantel y los vasos
  • Como estuve todo el fin de semana en el torneo, soñé que el profe de básquet era Val Kilmer. Este Val kilmer, no ese que hay ahora:
Aclaro que en el sueño seguíamos estando en el torneo.
  • Preparé el paquete para enviar a Jann, mi compañera de intercambio en el swap propuesto por Paula y Marga:
Ya sé, lo hice a último momento. Espero que para cuando estén leyendo esto ya lo haya llevado al correo.
  •  Preparé el paquete para enviar a Moni, mi compañera de intercambio en el swap propuesto por Vix:
Yo hago los paquetes en serie o nada.
  •  Corregí un montón de antologías poéticas hechas por mis alumnos:

  • Corregí un montón de evaluaciones:

  • Me reí mucho con mis alumnos de tercer año, que hicieron coreografías y se disfrazaron:
Había un video, pero no lo conseguí. Los chicos hicieron una libre interpretación de Thriller.
  •  Festejamos que Fausto salió escolta de la bandera provincial:
Ellos brindan y comen pizza, yo saco fotos y muero de amorgullo y gastroenteritis.
  •  Atendí a la suplicante:
Todo el tiempo mientras hice todas esas cosas.
¡Ah! Y mañana tengo control de peso.
Besos y buen jueves para todos.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Árbol de navidad

Para no desentonar:

Único rincón navideño en casa.

Árbol entre pobre y chic.
Dijo hijo: ¡No!¿No podemos tener uno de verdad?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Fausto

Fausto es mi hijo mayor y mañana  cumple 10 años, su primera década, como dice él. Fausto llegó a mi vida y nos sorprendió a todos. Fue el primer hijo, el primer nieto, el primer sobrino, el primer niño entre las amigas y los amigos. Nació cuando mi marido y yo teníamos 23 años, estábamos estudiando, no teníamos mucho trabajo, no teníamos casa, no teníamos ni idea.
Solo lo teníamos a él. Y eso bastó. 

Fausto llegó  y supimos que  lo único que importaba era hacerlo feliz, cuidarlo, verlo crecer, amarlo. Y nos llenó de amor, tanto amor que los que estaban enojados con nosotros, jóvenes irresponsables, se olvidaron de su enojo. Tanto amor que hizo que nosotros, que hacía poco que nos conocíamos y no sabíamos qué queríamos de la vida, decidamos quedarnos juntos.
Fausto es muy inteligente. Dice cosas como “El problema de esta familia es todos somos  Sheldon”.  O pregunta: “Mamá, ¿Mickey es medio nazi?¿no?”.  Es curioso, le gusta saber, todo le interesa. Es muy buen alumno, todos los años está entre los mejores promedios de su grupo.

Es muy sensible y le da vergüenza. No quiere ver más Kung Fu Panda 2, y yo sé que es porque le dan ganas de llorar. El año pasado, cuando fue el mundial, estaba viendo una de las tantas publicidades con imágenes de los jugadores y los goles y se puso a llorar de emoción y cuando se dio cuenta de que lo estábamos mirando nos dijo “Es que Sudáfrica es muy linda”.
Le gusta su casa y su familia. Desde que tiene cuatro años nos dice que cuando él tenga veintiocho va a ser un papá. Quiso  tener hermanos desde muy chiquito y una vez, estando en una zapatería llena de gente me gritó enojado “¿Para qué tenés esa panza tan grande, si no tenés un hermano adentro?”. Sufrió mucho cuando perdí un embarazo hace tres años y es feliz con su hermana, hace unas semanas me dijo “Ay, mamá, mientras más la miro, más la quiero”.

Vive diciendo cosas, habla sin parar, a veces se pasa de vuelta y hay que retarlo para que se calle. Nunca se quiere ir a dormir, aunque se caiga del sueño él quiere estar  en el medio de la cosa, escuchando y opinando.
 Ama los deportes, ver deportes, porque es bastante malo en todos los que ha intentado (fútbol, natación, taekwondo, básquet). Ahora está en un equipo de básquet y la falta de talento la compensa con mucho entusiasmo y buena voluntad.
Le gusta comer, disfruta de la comida y come de todo. Hace unos meses  el pediatra nos dijo que estaba un poco excedido de peso, que era importante que se cuidara y que jugara mucho para que no engordara más. Al principio me asusté, después me sentí culpable, después  me  propuse acompañarlo y apoyarlo para que hiciera deporte, para que empezara a comer mejor, para que no estuviera tantas horas en la tele y en la compu. En la última consulta, el pediatra nos dijo que está bien, que tiene que seguir así. Y yo respiré.

Fausto tiene gustos distintos a los de sus compañeros. Es fanático de Star Wars, La liga de la justicia, Xmen, Robotech, Volver al futuro, El mago de Oz, Los Simpson, Futurama, Cobra, el hombre araña. Le gusta escuchar y bailar  Mika, Lady Gaga, Blur, Michael Jakson, Miranda, Babasónicos, Radiohead. Lee Mafalda, Asterix, Chanti, Matias y cualquier historieta que pase por sus manos. Ama  Harry Potter, en todos sus formatos (aunque con los libros recién empieza). El nene está apenas influido por su padre, a quien ha elegido como indiscutido modelo a seguir.
Lee un montón, solo o acompañado. Hemos leído juntos Cuentos de la selva de Horacio Quiroga; El extraño caso del Dr. Jekill y Mr. Hyde; Drácula; El gigante egoísta de Oscar Wilde. Lee un montón de cuentos  de muchos autores y por ahí se engancha con alguna poesía. Lo último que me dice cada noche cuando lo tapo y lo beso para que se duerma es “pasame algo para leer”, y se duerme así, leyendo.

Fausto sufre por un montón de cosas, le cuesta relacionarse con los chicos de su edad, siente que no lo entienden porque los otros no quieren hacer lo que él dice, le cuesta adaptarse a las propuestas de los otros y siempre quiere ser el centro de atención. Le está costando, pero este año ha logrado mantener amistades con los chicos de su grado y con los del club, lo invitan a jugar y él trae amigos a la casa. Está comenzando a dejar de ser niño y oscila entre ver El club de Mickey Mouse con la hermana y preguntarme qué es una paja. Hace unos días, mientras jugábamos  en su habitación, me preguntó si cuando tuviera dieciocho años podía traer una novia a dormir.
Nunca me aburro con él, aunque nuestro juego preferido es ver quién se queda más callado, porque si lo dejás te vuelve loca pensando y hablando.
Él es Fausto, el que conoce toda la mitología griega, nórdica, romana, el que le pidió a los reyes un globo terráqueo y un paraguas azul, el que una vez borró el disco D de la máquina con todos nuestros trabajos de la escuela y la facultad y nada pudimos recuperar, el que le lee cuentos  a la hermana, el que me ha puesto tercera en el ranking de las mujeres más lindas del mundo, después de Shakira y de su madrina. 

Con el que  aprendí que lo único que necesito es amor.

martes, 22 de noviembre de 2011

Mi nena

Ya les he contado que tengo una niña de un año y tres meses. Y también les he contado que es una belleza. Esta niña bella me está ayudando mucho en esta empresa de bajar de peso y de cuidar mi salud.
Cuando nació Catalina, lleva el nombre que eligió su hermano, entendí que ahora soy madre de una niña, de una mujer, como yo. No sé si a todas les pasará, pero sentí que me tenía que hacer cargo de una grandísima responsabilidad. Una hija será, seguramente, un reflejo de su madre. O por lo menos es lo que me pasa a mí con mi mamá, con todo lo bueno y lo malo que esto tiene. Sé que debo educarla con la capacidad de elegir, construir y aceptar su propia personalidad, pero también sé que eso que ella sea va a depender en gran medida del entorno en donde crezca.
Físicamente, no nos parecemos en nada, ella es como su papá con los ojos de su abuelo. Pero sí  estoy encontrando rasgos de su carácter que me recuerdan a mí: es gritona, quejosa y no le tiene miedo a nada, le cuesta hacer caso y rompe cosas permanentemente, es desafiante con la autoridad y cree que con una sonrisa puede arreglar todo.
No quiero atormentarla como me hicieron a mí con frases como “no comás”, estás muy gorda”, “¿estás haciendo una dieta de engorde?”, “pochita morfona”. Quiero que se relacione sanamente con la comida, que coma de todo y  lo que le gusta, que coma lo que necesita para estar bien, que no le tenga miedo a la comida, ni a mí en relación con la comida. No quiero que se esconda para comer o que mienta sobre lo que comió. No quiero que la comida sea un tema preocupante en su cotidianeidad.
Y quiero que esto lo aprenda naturalmente, por imitación, porque tiene una mamá sana, que come bien y que se cuida. Porque vive en una casa donde se come para vivir y no se vive para comer (ya sé que es una frase hecha, pero ilustra muy bien la relación que hasta ahora he tenido con la comida). Porque en su casa se come sanamente, de todo, en cantidades adecuadas. Porque en su casa es más importante leer, jugar, conversar, pensar, dormir, bailar, aprender, amar, que comer.
Mi nena, mis dos hijos, me están  ayudando a ser mejor. Y se los agradezco todos los días.
Ella es Catalina
La foto es de mi amigaamor M.
Jamás me pensé capaz de tanta belleza.

martes, 8 de noviembre de 2011

Mi cuñada D

Este post está especialmente dedicado a D, mi cuñada, la esposa del hermano de mi marido.
Mi cuñada D es divina. Te lo juro por el dios del amor, es divina. Y ahora está pasando por las tan comunes  ganas-de-irse-a-la-mierda-postparto, entonces necesita de todo el amor que podamos ofrecerle.
D es psicóloga, pero no de esas psicólogas que están psicoanalizando todo el tiempo y que viven diciéndote qué tenés que hacer o invitándote a la autoreflexión eterna. No, ella es re copada, interviene sólo  cuando le pedís ayuda profesional y te la da con todo el amor y la responsabilidad del mundo. En  todos los casos que me incumben, sus intervenciones han sido muy atinadas siempre.
Es la madrina de mi hijo mayor, madrina que él mismo eligió cuando tenía como siete años. El madrinaje se oficializó este año cuando, finalmente, agarré a mis dos hijos y los hice bautizar. F la adora y creo que es porque ella es muy cariñosa y atenta y siempre  está acompañándolo en todos sus “momentos”.
Otra cosa que me encanta, es que tiene un ojo para la belleza único. TODO lo que ella elige es bello, las formas, los colores, las cosas. Todo lindo, todo me gusta, siempre. Le encanta la moda y la decoración y se acaba de mudar a una casachaucha que me tiene verde de envidia. La envidio por eso y porque pesa 48 kilos.
Con ella podemos charlar de todo, desde escuelas de la filosofía presocrática, hasta lo divino que le quedan los sombreros a Máxima Zorreguieta. Es fantástico, porque cuando, los domingos,  después del asado, los maridos hermanos (un historiador y un sociólogo) se ponen a hacer revisionismo de la historia argentina del siglo XX  a las luz de las teorías de Foucault, nosotras nos vamos a leer revistas de moda.
Es muy responsable con su trabajo, se nota que en cada nuevo proyecto que emprende profesionalmente pone toda su ciencia, todo su tiempo y todo su amor. Es generosa con el conocimiento, comparte con los demás lo que sabe y, si no lo sabe, lo averigua para vos, es una averiguadora compulsiva.
Y lo más lindo es cuando te quiere, porque le gusta demostrar su amor haciendo cosas por el ser  amado. Si le pedís ayuda te la da, así de simple y mágico.  Y si no, también. Hace cosas como venir a tu casa de la otra punta del mundo para traerte el mantel  que necesitás para que no se arruine la mesa nueva. O conseguir justo la ropa que a vos se te ocurrió para el bautismo. O llevarse al niño para que los padres tengan un poco de soledad. O acompañar y cuidar al cuñado (mi marido) cuando lo operaron de la nariz. Ella está allí, siempre. Y no lo hace sólo conmigo (que es fácil porque soy divina), lo hace con sus tres hermanos, sus cientos de primos, sus miles de sobrinos, sus millones de amigos.
Hace dos meses que es madre de una beba hermosísima, que se parece a ella y que ya se nota que es feliz porque tiene una mamá que la cuida y la ama.
Esta es D. Y hoy está tristona, de esas tristezas porque sí. De esas tristezas que te dan dos mese después de parir  y de mudarse dos veces (si, si, se mudó una semana después de que nació la nena y se volvió a mudar  a los veinte días), cosas de la vida.
Este post es para decirle que está bien que esté triste, que tiene todo el derecho de estarlo, que se quede quietita con su nena, que acá estamos todos queriéndolas. Y que cuando tenga ganas de salir nos vamos a comprar zapatos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Con el ánimo por el piso

Alegría. Este fin de semana estuve en la posición que claramente ilustra la siguiente fotografía:


La madre rodeada de chanchospajaritos
Así estuvimos todo el tiempo. Mentira, nos levantamos algunas veces para ir al baño y cambiar el DVD. Y el domindo a la mañana acompañamos a F a su partido de básquet. Nada más, sin reuniones sociales ni salidas ni grandes bacanales como a las que estamos acostumbrados. Fue realmente muy bueno, energizante.
Una buena manera de juntar energía para enfrentar esta semana que es larguísima, dura hasta el viernes.
Besos a todos y que tengan un buen lunes.

viernes, 28 de octubre de 2011

Sí, sí, sí

97, 500. 200 gramos menos. Un pequeño saltito de alegría. Y la certeza de que sí, sí voy a poder con estos kilos de más, sí voy a poder con la dieta, sí voy a poder con el ejercicio, con la comida, con la ropa, con la vida.
Otro sí importante en mi vida, cumple hoy cinco años. El 28 de octubre de 2006 me casé. Después de seis años de estar juntos y cuando F ya tenía cuatro años largos nos casamos. Fue una ceremonia civil preciosa, un almuerzo primaveral, una fiesta que duró hasta el otro día. Fuimos muy felices organizando nuestro casamiento y más felices fuimos mientras duró la fiesta, la música, la familia, los amigos, la primavera. Ambos, mi marido y yo, coincidimos que ha sido el mejor casamiento del mundo. Debería entrar el libro de los récords.
 (Me animé y puse una foto)


Les dejo el video de la canción que usamos para bailar juntos antes del vals. Fue una sorpresa que mi marido me dio ese día feliz:
http://www.youtube.com/watch?v=xda0u-VpPNM 
Y después del vals, bailamos esto,
http://www.youtube.com/watch?v=5NJcqKD_x6I 
Y esto,
http://www.youtube.com/watch?v=eyouyG4Gh4o 
Y después gozamos a lo loco con esto,
http://www.youtube.com/watch?v=xFrGuyw1V8s&ob=av3e
Y con esto entramos en éxtasis,
http://www.youtube.com/watch?v=x34icYC8zA0&ob=av2e 

Finalmente, el sí más importante. El que le digo a él todos los días, el que le digo a mis hijos, a mí misma, el que le digo a la felicidad cuando quiere entrar a mi casa.
Besos y buen fin de samana para todos.

viernes, 21 de octubre de 2011

Hijo, caminata y cierre de campaña

Haciendo caso a algunos de sus comentarios, ayer, hacia el atardecer, salí a caminar por la ciudad con mi niño. Me divierto mucho con él porque dice cosas chistosas y utiliza palabras como "planteo", "concepto" o  "contextualizar" en cualquier momento y sin sentido. Además, F tiene mucha información desordenada que toma de cuaquier lugar  y la va acomadando en su discurso como le parece, podría hacer un show de standup sin problema.
Durante la caminata, que duró una hora y media aproximadamente, nos cuzamos con varios actos de cierre de campaña, en la plaza, enfrente de la municipalidad, en e salón de la Sociedad Española, etc. Vimos muchos chicos jóvenes (algunos ex aumnos) repartiendo listas y panfletos, autos y camionetas con las consignas de los candidatos, vecinos con remeras de los distintos partidos, parlantes con jingles y canciones. Todos juntos, todos contentos. F preguntó sobre absolutamente todo y, creo, entendió más o menos cómo funciona la democracia, esto de elegir representantes, de informarse, conocer, pensar y optar. Mientras le explicaba, iba repasando y me parece que yo también lo estoy entendiendo.
Me gusta mucho ir a votar, me gusta ser ciudadana. Tengo ganas de que llegue el domingo porque tengo este voto muy pensado, he estado atenta a todos los spots publcitarios, a los debates, a las entrevistas. Voy a cotar boleta a lo loco, un partido distinto por categoría. Un voto DIY.
Con respecto al plan, las cosas vuelven a encaminarse, estoy respetando horarios, calidad de los alimentos y, sobre todo, porciones. Y pienso continuar con las caminatas todos los días. Veremos qué pasa.
Bueno gente, me voy a dar clases, me toca toda una mañana analizando Oraciones Complejas Coodinadas, divertidísimo (en realidad, a mí me encanta, pero estoy muy sola en eso). ¡Buen fin de semana para todos!

jueves, 20 de octubre de 2011

Sabiduría infantil

"Mamá, ¿no sé cómo querés adelgazar si te la pasás todo el día en la computadora?" dijo mi niño F de 9 años.
Y tiene razón, ¿no?


P.D. Gracias gracias gracias a Marina por difundir mis post de la cartera, ¡tuve un montón de visitas! Creo que toda la comunidad bloggera coincidará con que ella es una genia. ¡Besos!

miércoles, 12 de octubre de 2011

La nona Ninfa

La nona Ninfa, mi bisabuela, vivió con nosotros desde que nacimos hasta que se murió, de cáncer, a los 86 años. Era una vieja hija de padres italianos que apenas fue unos días a la escuela, pero cuando hablaba parecía Nietzsche o Schopenhauer. Posta. Ella siempre sabía qué, cómo, cuándo. Y lo más importante, ella sabía por qué y para qué. La nona Ninfa era como que te criara Sócrates con una mayéutica llena de comidas ricas y suculentas, cuentos verdes y bastonazos.
Con el tiempo, y después de haber recorrido tantos métodos de adelgazamiento buscando también hábitos saludables, me doy cuenta que lo que la nona decía era simple y real:
  • Comé de todo un poquito.
  • Quedate siempre con un poco de hambre, no te llenés porque después te duele la panza.
  • Dejate de estar ahí en la televisión y andá a jugar afuera.
  • Si te levantás más temprano, el día es más lindo.
  • Tapate un poco del sol, que no te queda lindo tan morocha.
  • Sacate la mano de ahí.
  • Lo mejor, es el agua.
  • Tomate este tecito que ya se te va a pasar.
  • Al médico, hay que ir antes.
  • Ummmm, qué olor a cigarro.
  • Aprendé a hacer de todo, así nunca te falta nada.
Y así nos cuidó y educó todos los días de mis primeros diecisiete años. No sabés cómo la extraño.